Después de cinco años de investigación, científicos de la Escuela Nacional de Medicina y Homeopatía, del Instituto Politécnico Nacional, comprobaron las propiedades de la planta Kalanchoe flammea, comúnmente conocida como “Belladona”, contra el cáncer de próstata y están por iniciar la fase clínica en pacientes, con el propósito de lograr un medicamento herbolario que se comercialice en forma controlada.

En el Laboratorio de Biología Celular y Productos Naturales, la doctora Cynthia Ordaz Pichardo dirige el grupo de investigación que ha realizado estudios preclínicos del extracto (in vitro e in vivo). Las pruebas moleculares de los extractos, fracciones y compuestos puros de la planta mostraron la presencia de metabolitos secundarios denominados glucósidos cardiotónicos y terpenos, por mencionar algunos.

Los especialistas llevaron a cabo pruebas de citotoxicidad en células tumorales y en células sanas para descartar algún daño sobre estas últimas, la Belladona fue inocua para las células sanas. Con estos hallazgos, se concretó una patente por el uso de los componentes de la planta en ese tipo de displasia a nombre del Instituto Politécnico Nacional.

En la siguiente etapa, evaluaron los extractos, fracciones y compuestos puros en modelos animales. Primero en un modelo de xenotransplante murino para demostrar la actividad antitumoral y después evaluaron la toxicidad de K. flammea en ratas y conejos, a los cuales se les hicieron estudios de laboratorio y análisis histopatológicos y al final demostraron que K. flammea fue negativa a toxicidad.

El protocolo de investigación incluyó además las interacciones farmacodinámicas y farmacocinéticas, por lo que nuevamente se repitieron los ensayos del extracto de Belladona en combinación con el fármaco Docetaxel.

La doctora Ordaz Pichardo expuso que hubo un sinergismo entre ambos tratamientos que ayudaron a matar las células tumorales, disminuyendo las concentraciones y dosis del extracto y el fármaco sin perjudicar a las células sanas.