Para la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal (CDHDF) resulta necesario fortalecer la cultura de la donación de órganos y tejidos.

El organismo autónomo señala que las reformas a la Ley General de Salud que plantean que toda persona con capacidad jurídica a quien se le haya diagnosticado la muerte, se presumirá como donante de órganos, tejidos y células con fines terapéuticos, salvo que existiera una manifestación contraria es una medida que podría terminar con el problema de la escasa donación de órganos y tejidos con fines de trasplante. Sin embargo llama a crear la reglamentación necesaria a la citada ley, a efecto de disponer de los registros y procedimientos de trasplante adecuados, así como a generar las condiciones para las que las personas puedan decidir de manera libre, consciente e informada participar, o no, en la donación de órganos en vida o después de su muerte.

Finalmente la comisión capitalina llama también a emplear todos los recursos institucionales para el combate frontal al delito de trata de personas con fines de tráfico de órganos.