De acuerdo con el Índice Global de Corrupción 2017, México se ubica en la posición 135 de 180 en materia de percepción de la corrupción, registrando una caída de 12 lugares con respecto al estudio de 2016.

El Índice de Percepción de la Corrupción, es una medición anual que da a conocer Transparencia Internacional, el cual, mide en 180 países los niveles de corrupción percibidos en cada nación respecto del sector público.

Con 29 puntos sobre 100, México se coloca como la nación peor evaluada entre los países que conforman el G20 y la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), incluso por debajo de Brasil, Argentina y Colombia.

Con este sería el tercer año consecutivo que el país desciende en cuanto a su posición mundial. En 2015 el mismo estudio colocó a México en el lugar 95 con 35 puntos, mientras que en 2016 se posicionó en el lugar 123 con 30 puntos.

Estos resultados contrastan con los presentados en el Índice de Transparencia Presupuestaria 2017, publicados Open Budget Partnership, donde México ocupó el sexto lugar entre 102 países, posicionándose incluso por encima de Canadá y Estados Unidos.

Entre las acciones recomendadas para que México mejore su posición en el IPC, destacan asegurar la correcta implementación del Sistema Nacional Anticorrupción (SNA) e incorporar a la Unidad de Inteligencia Financiera y al Servicio de Administración Tributaria (SAT) en las investigaciones de lavado de dinero y operación de empresas fantasma.

Asimismo, crear una Fiscalía General de la República capaza, autónoma e independiente, para asegurar que la política anticorrupción del país no dependa ni de la política, ni de intereses privados. Además avanzar hacia sistemas de información interoperable y automatizada de todas las instituciones públicas, incluyendo la máxima publicidad y formatos abiertos respecto del financiamiento a partidos políticos y sus proveedores.

Transparencia Internacional, reveló que los países mejores evaluados son Nueva Zelanda, Dinamarca y Finlandia mientras que los peores son Somalia, Sudán del Sur y Siria.

La ONG lamenta que las mejoras sean muy sensibles o inexistentes, de hecho, resalta que los dos tercios de los países no superan el puntaje 50, lo cual corresponde a niveles altos de corrupción y que el promedio global sea solamente de 43.