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La contaminación del aire causó 8.8 millones de muertes en 2015, por encima de los 7.2 millones de defunciones asociadas al tabaquismo, de acuerdo con una investigación de la Agencia Europea del Medioambiente.

El estudio a cargo de instituciones en Alemania y Chipre examinó los efectos de varias fuentes de contaminación sobre la tasa de mortalidad y estima que entre 40 y 80 por ciento de decesos se dieron por enfermedades cardiovasculares como ataques al corazón y derrames.

Los científicos estudiaron las partículas de contaminación más pequeñas conocidas como “materia particulada”, capaces de penetrar en los pulmones e incluso llegar hasta la sangre, y que entre otras fuentes provienen de emisiones de los vehículos diésel en zonas urbanas.

Otros contaminantes se originan de la quema de combustibles fósiles. Es por esto que insistieron en la necesidad de “cambiar a otras fuentes de energía de manera urgente”.

Las tasas de mortalidad relacionadas con la contaminación del aire en Europa se podrían reducir un 55 por ciento, estimó el estudio.