En Francia las protestas surtieron efecto y el gobierno de Emmanuel Macron anunció que no habrá “gasolinazo” durante el 2019.

Emmanuel Macron decidió anular la tasa al carburante, en vez de suspenderla durante seis meses, como se había anunciado para intentar aplacar el malestar social encabezado por los “chalecos amarillos” desde el pasado 17 de noviembre por la caída de su poder adquisitivo.

A la anulación del impuesto al combustible, se unen otras dos medidas dirigidas a apaciguar la tensión social: la congelación de las tarifas de la electricidad y el gas.

En el Consejo de Ministros, Macron no cedió a otra de las peticiones de los “chalecos amarillos”, sobre el restablecimiento del Impuesto Sobre la Fortuna, que pagaban quienes tenían un patrimonio neto imponible superior a los 1,3 millones de euros.