Concentrarse en el desarrollo profesional y rebasar los 25 años de edad, aún soltero, es un problema que ya tiene solución en China.

En dicho país, la presión social para contraer matrimonio es tal porque es de alto valor y respeto casarse y formar una familia.

En el caso de las mujeres la imposición es mayor, ya que después de los 27 años, si no se han casado son llamadas ‘mujeres sobrantes’.

Ante la angustia y la ‘necesidad’ de conseguir pareja, cientos de padres de familia se reúnen cada semana en el ‘Parque del pueblo’ en Shanghái.

El objetivo es encontrar a la ‘media naranja’ de sus retoños y asegurar la continuidad de su descendencia.

Los progenitores exponen fotografías de sus hijos especificando su nivel educativo, altura, salario, trabajo, si cuenta con casa o auto propio para que los demás pueden conocerlo e interesarse en ellos.

Hay casos donde la “urgencia” es tal, que los solteros recurren a exhibir sus datos personales.