Las vacaciones en familia más que un dolor de cabeza, deben ser un deleite.

Lejos de pensar en lo complicado de la organización, los gastos y en el tiempo invertido para hacer la maleta, un estudio de la Universidad de Toronto, en Canadá, pide destacar que experiencias como los viajes crean mayores y mejores conexiones interpersonales, además de que resultan mucho más enriquecedoras que cualquier regalo material.

Los expertos explican que si tu propósito es hacer un regalo para que esa persona se sienta más cerca de ti, no dudes en obsequiar un viaje e invertir en la experiencia.

Indican que el tiempo fuera en familia nos acerca de maneras increíbles a nuestros hijos y nos mantiene vibrando alto, sintiéndonos positivos y alegres, incluso después de que el viaje ha terminado.

Además está comprobado que salir de casa no sólo es divertido, también puede contribuir al desarrollo de los niños.