Un nuevo descubrimiento encontró que un hongo parásito, conocido como Ophiocordyceps unilteralis, convierte a las hormigas en zombies, provocando que se muevan sin pensar, coman la vegetación y cuelguen de las hojas y ramas.

La investigación publicada por la revista Proceedings de la Academia Nacional de Ciencias, determinó que este hongo conocido como “parásito cerebral”, deja intacto el cerebro de las hormigas tras la infección.

La infección por el hongo funciona de tal manera, que controla las acciones del insecto, y rodea las fibras musculares a través del cuerpo, creando una especie de esqueleto dentro de la hormiga.

“Estos hallazgos alteran la visión actual de los fenotipos extendidos por parásitos al demostrar que el control del comportamiento no requiere que el parásito invada físicamente el cerebro del huésped y que las células del parásito se coordinen para cambiar el comportamiento del huésped”. informó David Hughes, autor principal del estudio.

Después de cierto tiempo, la hormiga se inmoviliza y el hongo brota de su cuerpo en búsqueda de otro huésped para infectar.