Luego de la victoria de Corea del Sur, cientos de mexicanos se dieron cita en la sede diplomática de este país en la Ciudad de México, para festejar el pase de la selección azteca a octavos en la justa mundialista.

Incluso el embajador surcoreano, Sang-il Kim, se unió a la fiesta y se echó unos tragos de tequila, la euforia era tanta que los aficionados lo levantaron en hombros.

Previamente, Sang-il Kim ya había felicitado a la selección mexicana a través de su cuenta de Twitter.