La administración del presidente Donald Trump considera un nuevo plan que podría separar a padres e hijos en la frontera con México, a fin de revertir los crecientes números de inmigrantes que intentan ingresar ilegalmente a Estados Unidos, reportó el diario The Washington Post.

Una de las opciones bajo estudio es detener a las familias que buscan asilo, mantenerlas unidas durante 20 días, y después darles la opción de permanecer en detención junto a los niños durante meses o años a medida que avanza su caso de inmigración o que estos sean llevados a albergues y entregados a otros familiares.

La portavoz del Departamento de Seguridad Interna, Katie Waldman, no desmintió la información y dijo que “existe en este momento una crisis en nuestra frontera sur conforme encontramos números crecientes de adultos que ingresan ilegalmente con niños”.

Por su parte, el subsecretario de Gobernación, José Luis Stein, dijo que México no acepta medidas que pudieran afectar los derechos humanos de los migrantes.