Tras superar 25 años de dificultades físicas y sociales derivadas de una severa malformación congénita, Ángel Abraham, de 29 años, recuperó funciones esenciales como la respiración y la masticación gracias a una reconstrucción facial integral realizada en la Unidad Médica de Alta Especialidad Hospital de Traumatología y Ortopedia No. 21 del Centro Médico Nacional del Noreste del IMSS
A través de un comunicado se informó que
Ángel Abraham nació con una alteración en el desarrollo de los huesos faciales que impedía el crecimiento adecuado del tercio medio del rostro, mientras que su mandíbula presentaba un crecimiento excesivo y una desviación lateral. A esta condición se sumaron las secuelas de una fractura nasal sufrida durante la infancia








