El mundo nos ofrece tantas cosas que a veces se nos puede hacer complicado el enfoque que se necesita para lograr algo. Vemos algo que nos llama la atención y queremos perseguirlo, luego en ese camino se nos atraviesa algo nuevo que también nos provoca y así nos vamos diluyendo en deseos inconclusos. No pertenezco al grupo que piensa que no se pueden lograr varias cosas a la vez, todo lo contrario. Creo fervientemente que sí se puede.

Solo hay una cosa que, desde mi punto de vista es el peor error que podemos cometer al momento de alcanzar las cosas que queremos: dejarlas en simples deseos. Los deseos son caprichos que podemos tener en nuestras mentes incluso por toda la vida. En cambio, las metas están hechas no para soñar con ellas, sino para alcanzarlas. Mira estos 3 pasos para lograr tus metas en Gananci.

Los deseos son fantasías, las metas son deseos con planificación estratégica. Si tienes muchos deseos, pero no tienes en el horizonte ni la más mínima idea de cómo hacerlos realidad, sigue leyendo porque a continuación sabrás cómo convertirlos en metas y de esta manera alcanzarlos exitosamente.

1.- Cambiar el pensamiento: cuando somos niños, solemos regirnos por deseos. Por ejemplo, si navidad queríamos tener cierto juguete, lo que hacíamos era soñar con él. Escribíamos una carta al bienhechor de nuestra preferencia y esperábamos a que el regalo apareciera la mañana siguiente. Por desgracia, en el mundo de los adultos no es así. No importa con tanta fuerza lo deseamos, las probabilidades de que nos lleguen las cosas sin hacer nada son muy bajas.

No quiero echar por tierra la teoría de la atracción porque es muy cierta, pero ella no nos dice que nos quedemos sentados esperando la lluvia de bendiciones. Hay que trabajar por ellas, por eso lo primero que hay que hacer es cambiar el pensamiento de que las cosas siempre llegan por el poder del destino.

Aunque hay muchos factores que influyen, nuestra propia responsabilidad juega un papel importantísimo. Para reforzar esto, mira estas historias de personas exitosas que comenzaron siendo muy pobres y gracias a su determinación y persistencia hoy son dignos de admirar.

2.- Crear un plan de acción: esta es la verdadera diferencia entre un deseo y una meta. Un deseo deja de convertirse en tal y pasa a ser un objetivo cuando creas una estrategia para lograrlo. Los deseos dependen de alguien más. El cumplimiento de las metas depende de ti.

Establece si tu meta es de corto, mediano o largo plazo y basado en ello haz una lista de cada uno de los pasos que necesitas llevar a cabo para poder cristalizarla.

3.- Tener visión: para convertir tu deseo en meta es importante que la visualices ocurriendo. Cuando lo haces experimentas las sensaciones que tendrás cuando la logres, lo cual te dará una importante motivación para que no desistas mientras estás en el camino a alcanzarla.

Si tienes la visión clara de lo que quieres alcanzar y por lo que estás trabajando, se hará mucho más fácil llegar hasta ahí que cuando no la tienes.

4.-Tener seguridad: por último, para que puedas hacer realidad tu meta, es importante una alta cuota de confianza en tus capacidades. Si tú no estás seguro de que puedes lograrlo o no crees que lo mereces, el camino será mucho más complicado.

La verdad es que sí puedes. Aunque las condiciones no sean las más ideales, aunque otras personas te llamen demente por estar persiguiendo una meta que para ellos es una locura, sí confías en ti mismo, eso ya te hace merecedor y capaz de alcanzarla. Créetelo y empezarás a ver los cambios.