La policía de Sudáfrica desmanteló un sofisticado laboratorio de metanfetamina de cristal valorado en 15 millones de dólares.
En el operativo, se detuvo a 11 sospechosos, entre ellos cuatro ciudadanos mexicanos.
El golpe policial se registró en una granja remota en Swartruggens, a unos 170 kilómetros al noroeste de Johannesburgo.
El inmueble operaba bajo la fachada de un refugio de safari para turistas, ocultaba en realidad una planta de procesamiento industrial.
Aunque las autoridades no han nombrado oficialmente a una organización específica, la presencia de “cocineros” mexicanos en laboratorios de alta capacidad, es la firma distintiva del Cártel de Sinaloa.
Cabe señalar que Sudáfrica se ha consolidado como un centro logístico clave para el tráfico de drogas sintéticas hacia los mercados más caros del mundo.



