El huracán “Michael” de categoría 4 tocó tierra en el noreste de Florida, Estados Unidos, cerca de Mexico Beach y Panama City, informó el Centro Nacional de Huracanes.

Se desplaza con vientos de 250 kilómetros por hora, por lo que está a punto de convertirse en huracán de categoría 5.

Provoca fuertes marejadas de hasta cuatro metros de altura en las costas del Big Bend, en el noroeste de la Península de Florida, donde se pidió a los residentes no salir a la calles a pesar de la “calma relativa” que genera el paso del ojo del huracán, ya que los fuertes vientos reaparecerán “rápidamente”.

Por ahora, la principal preocupación es un aumento del nivel del mar, que podría superar los cuatro metros, en tanto que los fuertes vientos y lluvias podrían provocar inundaciones de más de 30 centímetros en algunas zonas.

El gobernador de Florida, Rick Scott, advirtió que se trata de una “monstruosa tormenta” que podría llevar “devastación total” al norte del estado, por lo que más de 30 condados de la costa del Golfo emitieron órdenes de evacuación obligatoria o voluntaria, lo que significa que 3.7 millones de personas están bajo advertencia de huracán y otras 8.5 millones bajo advertencia de tormenta tropical.

No obstante, aseguró que tras el paso del huracán se dará una “masiva respuesta” para apoyar al Panhandle, donde serán desplegados especialistas en búsqueda y rescate de personas, así como 3 mil 500 miembros de la Guardia Nacional del estado.

De acuerdo con los pronósticos, se espera que “Michael” se debilite mientras cruza el sureste del país.