La marchista mexicana Guadalupe González argumentó ante la Unidad de Integridad Atlética de la Federación Internacional de Asociaciones de Atletismo (IAAF) que consumir carne días previos al control antidopaje que se le practicó en 2018, fue lo que causó la contaminación de trembolona en su cuerpo.

De acuerdo con la medallista de plata en los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro, el 14 de octubre de 2018, ella consumió aproximadamente 200 gramos de carne cortada (bistec); el día 15 del mismo mes, filete de res con verduras y el 16, 5 tacos al pastor (cerdo marinado en salsa de chile, con tortillas), ingeridos en Food Truck, Picanha Grill y en el restaurante Las Güeras, respectivamente.

El argumento que ofreció es que tenía la recomendación de consumir carne para superar el cuadro de anemia que le fue diagnosticado.

Sin embargo, la IAAF determinó que la subcampeona olímpica ha incumplido con el reglamento, ya que para la Federación todos los atletas son estrictamente responsables de la presencia de cualquier sustancia prohibida en su cuerpo.

La atleta fue condenada a una suspensión por cuatro años, que correrá a partir del 16 de noviembre del 2018, por lo que quedará fuera de los Juegos Panamericanos de Lima 2019, el Campeonato Mundial de Qatar 2019 y los Juegos Olímpicos de Tokio 2020.