El lavado de manos es una práctica sencilla y esencial para prevenir enfermedades, ya que elimina gérmenes y microorganismos que se transmiten por contacto. Realizado de forma correcta y frecuente, reduce el riesgo de infecciones respiratorias, gastrointestinales y otros padecimientos, protegiendo tanto la salud individual como la colectiva.
Foto: SYNEL - Depositphotos.com








